Creer en lo que no vemos

Nos cuesta imaginarnos una época en la que apenas disponían de medios para “saber” de qué realmente estamos rodeados. Hoy en día nos lo dan todo estudiado. Y nos lo creemos. Luego hasta podemos afirmar que sólo creemos en lo que vemos. Que no sigo a un Dios porque nadie me ha demostrado que existe y no creo que el hombre haya pisado la Luna porque nada me lo demuestra…


En el siglo XIX, apenas 200 años comparando con Los miLes de años en los que eL hombre ha pisado La Tierra, habían muchísimas enfermedades de Las que no se conocía la causa. Sin embargo sabían que existía algo que no podían ver que era capaz de matar a millones de personas. Se trataba de lo que
Van Leenwenhank observó al microscopio y llamó animalucos pero desconocían sus funciones. Aun así, sin estar totalmente seguros de que se trataba de ello, observaron que utilizando ciertas sustancias en los partos en los que se produjera la total higiene del paritorio, las muertes disminuían. Se veían obligados a creer en algo no conocido. Francastoro de Verona afirmaba que era capaz de observar los animaLucos pasar de unos hombres a otros. Quien sabe qué fantástica cualidad presentaba que podía ver lo invisible por el ojo humano. Pero no se equivocaba. Además se creía que estos animalucos surgían de la materia en descomposición, espontáneamente. Así científicos como Van Helmontz propuso una receta por la que se podía obtener ratones, mezclando ropa vieja y granos de trigo. Pero rápidamente se desechó la idea de que los animales superiores pudieran surgir de otra materia viva distinta. Needham afirmaba que los animalucos venían de la carne, hirvió un trozo ya que sabía que estos morían a elevadas temperaturas, y al dejarlo un tiempo en el interior de una botella demostraba que volvían a crecer. Esta idea se llamaba “Teoría de la Generación espontánea”. Algunos autores rompieron con esta idea al demostrar que los animalucos que observaba Needham porvenían del aire y eran capaces de atravesar el tapón de corcho de su botella, lo demostró haciendo el mismo experimento con una botella cerrada herméticamente, en la que no crecía ningún animaluco. Varios científicos formularon la Teoría de la Putrefacción en la que explicaban que los animalucos eran los responsables de que la matería orgánica se descompusiera, demostrando que éstos venían del aire. Los animalucos se trataban de lo que Sedillot en 1878 llamó microbios.

.Y yo tengo que creerme esta historia sin saber que sea cierta.

3 comentarios

  1. Comentario por prazsky on Enero 11, 2008 9:08 pm

    Claro que es cierta lury.

    Dicen que todavía se conserva el pedazo de carne en el fraco con el cuello de cisne en el Instituto Pasteur.

  2. Comentario por lurylul on Enero 12, 2008 10:30 am

    .bueno entonces si Lo has visto tú me lo kreo… xD

  3. Comentario por prazsky on Enero 12, 2008 5:11 pm

    Yo no he visto con mis propios ojos a los microbios, entro otras cosas porque no puedo hacerlo, pero hay pruebas empíricas que lo confirman. Es la diferencia entre ciencia y religión.

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